Todo comienza en una habitación, una noche
entre nubes y destellos “reguleros”. Alo lejos un Aroma inquieto, por placajes e
impactos inciertos muy sueltos. A pesar de negarle al tiempo i al universo,
todavía atesora deseos entre dulces sueños. Solo que por miedo a sufrir,
prefiere no reconocerlo. Al otro lado nuestra pequeña Nube ajena a todo
esto, alejada del mundanal ruido por andar con el corazón demasiado disperso i
distraído. Anhela entre desvelos el “dejar de guardarse”, i con ello
desconfiar sin quererlo. Todo, por esas luces sueltas que sin pretenderlo,
llevan advirtiéndole siempre i sin razón de ser ni aparente también la hacen
fuerte. Todo ello con un incremento por falta de sueño, ese “malvado” interruptor
le enciende luces a su antojo. Siendo ese mismo interruptor el que “en ocasiones” no atiende
cuando esa nubecita se satura i borra imparable hasta lo imborrable sin
percatarse.
…i llego la noche, eran dos elementos
vivos, particulares i parecidos, pero con diferentes definidos. Allí se
encontraron sin esperarlo y sin darles tiempo tampoco a decir nada. Aroma acababa de salir de
casa e iba paseando, andaba absorta en lo diario pero ese día reconoció notarse
algo extraño, a lo que no supo muy bien que decir i solo digo “hola” cuando
a Nube la vio venir. Fue al anochecer mientras andaban e
iban divagando cada una por su lado, donde “sin esperarlo” se encontraron, sin
saber que llevaban media vida buscándose de vez en cuando en otros rostros, en
otras huellas i en otra piel.
Como si de un largo suspiro se tratara,
chocaron. Se pudo oír sin ser por nadie escuchado, pero notaron que “algo” desde
entonces había cambiado. Fuera curiosidad, escalofríos o simplemente ganas de
sentirse a flor de piel, por tener (por fin) la suerte de una vez.
Nuestra Nube esponjoseo de
serenidad a la ternura, de esas prisas innatas del Aroma, calida toda ella.
Siendo Aroma, la que envolvería a Nube, desde la
primera inhalación con su suave matiz de dulce tostado, con un toque único
aterciopelado, que movió medio centímetro i acompasados, a cada corazón. Fue la
inspiración de Nube la que desplazo aleatoriamente esos
primeros latidos sueltos que les apodero i embargo en uno solo por repetición i
al unísono en un “toc” nítido se escucho. Ninguna lo menciono, pero puedo asegurar por
el brillo de sus ojos que no hubo nada más valioso e importante en ese pequeño
instante. Fue un leve momento donde cambio el instante porque se paro al
mirarse.
Se les pasaron las horas, como si de
segundos se tratase, i mientras… las obligaciones “hacian su parte”, más deseaban (Aroma i Nube) no tener que
marcharse.
La “cautela” salio a la despedida de ese encuentro,
entretanto por su cabeza revoloteaban i pensaban en lo que deseaban, pero sin
darse cuenta iap se había hecho la mañana i no estaban. Nube volvió a la
estratosfera a soñar con caídas “estrellas”, calidas todas ellas i que no se
estrellan. Aroma se fundió i evaporo llegando a casa
temprano con ganas de saber de buena mano “qué pasa!” (replico)…pero el
silencio solo se escucho. Las dos se quedaron durmiendo i casi contándose
sueños, preguntándose si era o no cierto en este acierto, donde iap se estaba
fraguando o cumpliendo.
Han pasado días… algunos más que otros i
han pasado algunas cosas, cambiado otras i por inesperado han pasado las horas
que han ido desechando o tirando, por no interesado, trascurriendo otras otras
otras más o tantas pequeñas i diarias cosas. Entre medias se han ido alejando…
Nube no quería acostumbrarse
si Aroma no quería quedarse, pero sin saber cómo seguían
deseándose, sin apenas pronunciarse. Entre medias ha intentado instalarse el
“sobresalto”, pero lo que él no sabia ni conocía, es que lo “entrañable” la
batalla venia ganando desde lejos el combate.
…i es esta noche, entre sueños es donde
volverán a encontrarse, pero solo antes de tenerlos (los sueños).
“Me quedo con las ganas de mirarte, de
abrazarte, de rozar tus labios al besarte …i sobre todo de estas ganas inmensas de
perderme contigo en ti, hasta por fin encontrarme.”
Suspiraran i atraparan así el
instante “antes de acostarse”. Lo Irán pensando alguna que otra vez
entre ajetreo i cotillón, maldiciendo un “culete” i un mvl. Lo que aún no
saben, por ir todavía descubriéndolo, es que esta noche justo antes de dormir,
volverán para encontrarse, se tendrán para pensarse i todo, por algo tan simple
como querer reencontrarse. Descubrirán con ausencias días que vendrán más
adelante que lo que esta por venirles “si realmente lo quieren” i es solo suyo,
llegará para quedarse, se realizara i será grande, porque dejara de ser un día
“cualquiera”, pero si ocurrirá un “cualquier día”.
Revelando sin ruidos, sin prisas, siendo
las únicas dificultades de hacerlo todo sencillamente fácil. Será donde al ir
revelándose i descubriendose esos días…días i más días que están aún por
delante, donde descubrirán el final de este, su cuento, (nuestro cuento):
“…lo bueno a veces se hace esperar e incluso
a veces puede llegar tarde, pero puede ser mucho muUuncho más bueno de lo que
esperaste en algún sitio, en ninguna parte…”
…porque esta narradora os asegura a Aroma i Nube, hoy i a estas horas:
“….que lo bueno, si es realmente bueno siempre
se da en suaves, dulces i en pequeñas dosis, haciendo grande hasta lo
inimaginable, por impensable….”
…si mi vaticinio de
este, nuestro final de cuento sucede,