“Intenta no dejar nada para
mañana…. por si el mañana* (ese que esperas) no llegará…”
Si
pudiera contar las veces que habré oído o susurrado esto. Cuantas las veces que
inmersa en la telaraña de la circunstancia, he tenido que morderme el labio i
ver de forma inevitable…. como ni se intentaba poner en práctica cuando más necesitábamos
que (alguien) nos hubiera “tirado de las orejas”, recordándonos que lo mejor…. no
siempre es lo “inesperado”, que en las veces que importa demasiado, es más
importante aquello que nos obligaba a esforzarnos....
Siento que he nacido dormida…. en
la mitad de mis instantes. Que han pasado (hoy) sin apenas recordarlos, i que
voy con la certeza de que “llego tarde” a todas partes ó excesivamente “pronto” cuando se trata de
amar(te)..
Arriesgarme….
e ir a contrarreloj… a la búsqueda de la sonrisa inigualable, hoy puedo decir
que es agotador……
En todo
este tiempo, solo he aprendido algo (que para mi….más que cierto, es duro
reconocerlo):
“Aquel que se atreve no pierde nada…
porque incluso el que pierde… también gana.”
Lo sé,
nos hacia falta la “nada”, perdernos en el salvaje
laberinto del “oblígame a olvidarte”,
i como nunca…. “prometerte jamás buscarte, ni tan
siquiera para poder salvar(me)te”.
Lo
sabes, (tenían razón)
iop solo era inquieto corazón…. ausente
por complejos enredos, distante por confusos barullos, todo… por miedo a volver
a lastimarme.
Ahora sin creerlo, es el silencio quien nos roba las ganas de
buscarnos i retenernos. Es él, quien nos protege de nosotras mismas, de
nuestros “por siempre” de lo “no hecho”. Es él quien nos resguarda para seguir
alejándonos, es él, el que habla en nuestros huecos vacíos. Es él, quien habita
entre escondidos mensajes subliminales que ni nos esforzamos en mandarnos,
porque es él, el que se asegura, que jamás volveremos a contestarnos.
Es él… el único que aún
gobierna “nuestro (extinguido)” «poco a poco.»
Es él,
al que Tú le repites que “estabas aprendiendo de tus errores”, es él, al que yo
le suplico que me enseñe a callar sentidos para no tener que mirarlos, para no
tener que pensar… en el miedo que produce (a diario) obligarme olvidarlo, i
rogarle… porque jamás ni “en el poco a poco” del desesperado “siempre me haces
falta”, llegar a considerarlo.
Es él…
astuto silencio, el que sabe más….de
lo que hoy cuento i aún callo
#(....)*(...)*
*=(737) , *=(271)
#Mala #SeLlamaMiSuerte
#MalditoSilencio #MiLibertad
(indiscutiblemente siempre te
echo de menos….)
(por eso, ya ni espero al día….…
en que pueda echarte demás.)