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lunes, 27 de enero de 2014

No quiero tener la razón.... corazón...

es cuando la has soltado de una vez, cuando comprendes bien, que querer es aceptar la posibilidad de que su felicidad, sea no tenerla nunca, de que no vuelvas a tener la oportunidad de ver esas muecas en su sonrisa, de reflejarla en tus ojos; Que solo y si es de verdad, te buscara para no marcharse cada día a pesar de los baches.
….
Lo he visto en sus ojos. Escuchar ahora es tan fácilcomo saber lo que estoy sintiendo. Puedes descubrir más allá de unas palabras¿? …de unas ganas guardadas¿? de un:       Te diga lo que te diga ..(por favor).. no te vayas…”

unos minutos, unos pocosla he contemplado. Tantoque cualquiera que midiera el tiempo, sabría que pasaron horas, mientras detenía mi respiración al compás de cada emoción, que recorría a centímetros el cuerpo.

Fue cuando se decidió el corazón a mirarme, cuando su voz que tantas veces escuche en off, inundo el salón. Creo que fue allí cuando al segundo entendí, aquellos escalofríos sin explicación, que tantas noches llenaron de preguntas todas las respuestas de mi habitación. Aquellas que para descansar mejornunca me dí, para tampoco decírtelas a ti. Aquellas que teniéndote enfrente de mí, dijeronestas en sus ojos.

Solo ahí decidí:

fue en ese momento, donde no pude fingir,

te bese y te creí.

jueves, 23 de enero de 2014

Matices...

…los guardo en la punta de la lengua, atesorados. Me refugian del frío cuando me callo, cuando pienso dos veces antes… todo lo que haría en el “mientras tanto”. Los guardo... andando, para no sentirme esperando, para no esperar ni lo inesperado, para no tener que ilusionar(me) a las expectativas, para no ilusionar(te) a esperarlo, ni a esos deseos que sin intencionados hechos de seguro esperan algo que puede… que no vaya a llegar. 

Sentir esta tranquilidad (me advierte) que es sencillo sobre todo si la tormenta esta “todavía” a punto de empezar. Mentiría si te dijera que me acostumbré a extrañarte, que este “no dejar de llover” me ayudo a no dejarme mojar por alguien. Realmente no deje de mojarme nunca y solo supe comprarme un paraguas más grande… por si decidías un día convencerme murmurándome al oído "lo quiero todo contigo" , y solo al acompañarme a contar los miedos demostrarme al quedarte... no querer dejarme ir.

Son estos labios… los que sentirán ansiedad si al tenerte delante pienso en besarte. Al morderlos ahora, es cuando la mente grita mil cosas antes de cerrar los ojos. Esta vez no voy a engañarme ni tampoco a huir. Y es verdad que no es fácil, pero cuando lo sueltas, cuando de verdad ya la has dejado ir, sin decidir…

…es en la ausencia de su piel, de los escalofríos por morder, donde los susurros al caer llenan las yemas de los dedos al dejar de mentir. Es la convicción la que abriga el espacio vacío  y llena de calor diferente el no intentar(nos)lo.

He aprendido que la cabeza solo sirve para cultivar una mente engañosa por naturaleza, que no soy yo, ni me define a mi. Que pocas veces tiene la razón porque jamás tendrá ni intuición ni corazón….  

"…tal vez si es para tiqué vas a decidir?¿"
esta en su olor mi decisión.

cuando son las diferencias las que nos han cambiado ya no solo basta con estar ahítodo es distinto eso anuncian mis mil maneras de sentir por sonreír.

sábado, 4 de enero de 2014

Casí...un año y sigo pensando(te).

Las lagrimas que caen al deshacerse me advierten…
“no es la primera vez” que vuelven… para nombrarte.
Que vuelven a caer…
para desvanecerse, para repetir(me)se:
“no estoy” porque volví a perder(te)me al no encontrar(me)te.

Y furtivas a escondidas,
ellas que lo saben bien,
no dejan de recordarme,
por si “al paso de los días” me olvido por obligarme a no mirarle….

…i no voy a negar(te) que aunque me aviso la vida, que (contigo) no tendría salida, no hago otra cosa que acordarme de lo mucho que te necesité al necesitarme, como cada día que pasa es el espejo el que se vuelve para recordarte al mirarme, que ya no necesito necesitarte, sino que te prefiero conmigo en cualquier parte.

A veces me pregunto …….qué harías¿? Y vuelvo a la realidad del “qué hago yo¿?”

Mi rabia es la que se acumula cuando escucho cosas… que no deberían pensarse sino hacerse, arriesgar, cerrar lo ojos, tirar la dichosa moneda (porque justo en el aire, justo ahí, sabes que cara deseas que salga) y lanzarte sin preguntar antes. Pero eso solo son ilusiones de esas “ópticas” , estupidas mías, porque todo eso debería salir solo, sin que siquiera tuviera que explicarle. Y de nuevo vuelvo a mi realidad…. esa, que abofetea el aire que tiene bajo llave las esperanzas y en cadena perpetua a aquellas ganas que salían al ir desnudándole. Es ese aire… el que no deja de maldecirle y de extrañarte(le), mientras me niega echarle(te) de menos como lo he hecho antes, como lo he hecho siempre.  

Qué hago….si después de que ella se cruzarse, y sacudiera mis principios y prioridades,  descubrimos el arte entre las huellas al desnudarnos, de mentirnos al no comprometernos, de sentir el fuego siempre… al salvarnos besando bien, de inmolarnos al tenernos piel con piel, de desearnos sin tener si quiera que mirarnos, de matarnos muriendo entre jadeos, bocaos, susurros y amaneceres llenos de “no creernos”, de esos que en el “después” abandonan porque nunca esperan sino es con una promesa cumplida antes. Cómo es posible (me sigo preguntando….) mientras ella sigue haciendo lo mejor que sabe hacer… “desesperarme” y yo… que sigo ahogándome entre absurdos silencios y mudos gritos al llamarle, solo consigo llorarme. Tanto…… que si pudiera sentirme volvería corriendo pero para no soltarme.

Y yo que juro y perjuro, no prometerle….
…aquí sigo esperando al día siguiente, a ver si llega el día, el maldito día en que pueda creerme que aunque la he besado y sentido más mía que todas aquellas a las que regalé noches en vela, ella que imagínate si la quiero….
...poder creer, poder creeerme.... que no era, que no es....... para mi.

Y es que lo pienso y ellas vuelven a caer para arderme dentro, para recordarme (cortándome latidos) aquel día que al “resucitar” en su piel, volví a encontrarle(me) y al ver en sus ojos mi sonrisa no la he vuelto a ver, y ya no se que es respirar sin que vuelva a doler. Por no tenerla y quererla a la vez.

Y yo que juro y perjuro, no prometerte….
…incapaz de volver a ponértelo fácil e incapaz de suplicarte lo que debí gritarte antes de soltarme, me engaño…….mientras me repito para creerme que (de verdad) sigo adelante. Cuando en fondo…. donde aún (se para el tiempo si ) late… solo se escucha al mirarme:

“Convénceme, convierte mis “no” y quédate… que te quiero como a nadie y te necesito (prefiero) como nunca. Gáname como no lo hemos hecho antes y rescatemos lo in rescatable.”

...ojalá, pudiera creerla y salvarnos.
(Lo  peor de todo... lo obvio, ...es que lo irreparable (por no arreglarse), inevitablemente duele y al extrañarse se acostumbran los cuerpos y no vuelven para quedarse a curarse.)