…es
cierto, llevo tiempo sin escribir(me). Tenia tanto que decirme, tanto por lo
que mirarme, sentir y deshacerme, que siendo consciente, concentre mi suerte en
observar(me).Y aquí estoy yo…
…dispuesta a escuchar(me),
cada día,
de cada segundo,
en los que no deje de sonreír,
sin miedo… a doler fuerte, por distraerme.
…y
quizás aún no entendéis, (no hay por qué) pero “que bueno es”.
Tejí
nudos donde los abismos en mis ojos, eran terribles si miraban los suyos. Y no
vamos ha hablar de “fortuitos”, eran elegidos. Y fue… donde las telarañas caían
conforme negaba lo evidente. Lo bonito de sentir, fue los segundos que invertí
en darle mi sonrisa (sin huir), regalándole suerte para que tuviera grandes días
y le cambiaran la vida.
Así
es… caí queriendo, sentí perder, y justo cuando creí equivocarme… solo pude
decirle:
“no me dejes irme… si no
es para mirarte.”
Y
solo lo entendí…. al despedirnos:
“Que
bien se nos da…eso de no saber muy bien… donde esta el final de nuevos
comienzos.”
Ella es sin duda… la despedida más bonita,
sin adiós.
…y
no me hace falta reconocerlo, me puso al revés…
…y ahora sé que no solo es el mundo.