Siempre
estamos cambiando, moviéndonos, incluso al ralentizándonos seguimos avanzando,
mi conclusión es…:
…o formamos parte de ese cambio*,
o nos empeñamos en oponernos i nos marchamos sin quejarnos.
.......
El
cuerpo suele ser cabezota i testarudo cuando se trata de aceptar un cambio, sea
cual sea. La mente siempre mantiene la esperanza aunque no la veas. El cuerpo quiere
i desea por encima de la situaciones de cambio, de ti i de si mismo, quiere i
necesita sentirse completo again. Porque si le dejamos, si creemos el puede
hacerlo.
Por otra
parte, nuestra mente por leve o pequeña que sea, siempre luchará por la
esperanza, con uñas i dientes. Luchará por adaptarse al cambio, aunque nosotros
estemos luchando por todo lo contrario. Ella siempre elegirá “la mejor manera
posible”, nosotros en cambio, la gran mayoría de las veces, repetiremos “patrones”
i otras elegiremos el camino más fácil hasta llegar al alivio. Es en el “respiro”
donde maneja los hilos, i juega sus cartas sin ninguna ventaja, porque ensimismados
andamos i controlamos de una manera u forma, demasiado ardua i cabezona el encontrar/entender/i/o/comprender
lo que anda sucediendo por sueltos instantes. Siendo a impaciencias donde sin
darnos cuenta un día vemos i sentimos nuestra nueva realidad.
Por eso, always acepta lo que venga (por desprevenido) i acepta lo
que se ha ido,
…porque…no volverá.
No hay comentarios:
Publicar un comentario