Lo veo…
los llevo mirando de reojo a la vez que “esquivando” desde hace algunas semanas.
Por días andan mirándome, “en ocasiones” como hoy, cuando se eriza la piel sé
que están, encima… ó justo enfrente…
…y ya no
me muevo sin mirarles…
…y…
…contengo
los ojos llenos, siento la nostalgia aferrándose, permanece la sonrisa (casi intacta)
para que no huya sin antes “quedarme”.
Lo
curioso es que cuanto más aparece… más me falta… cuanto más reconozco, más
necesito, cuanto más “no sé” antes encuentro la razones por la que más ó menos
siento. Lo increíble es que cuando menos estoy en este mundo “inquieto” …más
respiro, más encuentro, más …entiendo. Más (me) abrazo… y (me) mantengo.
Lo
bonito de todo es que sigo sin tener ni puta idea de cómo “hacerlo”. Quien va acercándose
(en mi deriva), si consigue hacerme no perder, sentir… es inevitable. Y si llega
la oportunidad en que se me va la voz (por moments) al abrir los ojos justo
cuando sonríe… entonces es acariciar “ese” necesitar. Sin la necesidad. Y no
hace falta que lo entiendas, si sabes de lo que hablo.
Estoy “fuera” de todo esto… porque “hoy” paro
el “bucle” y sonrió a "ese" kaos (como nunca he hecho) fuera de todo esto. Hoy no lo entiendo…. pero no
necesito hacerlo. Sigues ahí¿?
...entonces… es cierto.
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